jueves, 23 de noviembre de 2017

10 de Noviembre – Día de la Tradición

Un 10 de noviembre de 1834 nacía José Hernández en una chacra de la provincia de Buenos Aires. Este señor que también fue periodista, soldado y senador escribió El Gaucho Martín Fierro, un libro que trata sobre la vida de los gauchos argentinos.
Sabía leer desde los cuatro años y a los nueve su mamá lo llevó a vivir a una estancia en el campo porque se lo recomendó el médico debido a sus problemas de salud.
Ahí conoció a los gauchos y a los aborígenes. Ahí se enteró de sus costumbres, de su lenguaje y de su cultura. Ahí aprendió a quererlos, a admirarlos, a comprenderlos y a entender sus problemas de todos los días.
Seguramente por eso dejó contada su historia en uno de los libros más importantes de la literatura argentina.
En honor a José Hernández, todos los 10 de noviembre festejamos el Día de la Tradición y recordamos a los gauchos, porque ellos fueron los que formaron nuestras primeras tradiciones, propias de esta tierra, que todavía conservamos, como el mate y el asado.



Título: "Nuestras tradiciones"

Fundamentación:

Tradición quiere decir «donación o legado», y abarca el conjunto de costumbres que suelen transmitirse de generación en generación. La tradición de una nación suele incluir su cultura popular, el gran acervo de música, comidas, juegos, actividades y muchas otras costumbres de cada región del país. 


Objetivos:

- Conocer el día de la tradición y su fundamentación.
-Investigar, indagar, explorar, observar y vivenciar distintas experiencias que les permitan proveerse de los elementos necesarios para conocer nuestra cultura nacional.
-Apropiarse de los distintos lenguajes expresivos como una manera de abrir caminos para que cada uno encuentre aquel o aquellos que más tienen que ver con su desarrollo personal.
- Reconocer relatos tradicionales de nuestro país: las leyendas.


 
Actividades:


-Mediante un cuento “Fede quería saber”, se hace alusión a ¿qué es La Tradición?

Nuestras formas de hablar, nuestras costumbres.









-Conversar con los niños sobre las costumbres que tienen las familias en las casas.
          -Preguntar a los niños ¿En sus casas se toma mate? ¿Cómo lo hacen?
         -Vamos a tomar mate!! Entregar a cada niño un mate de calabaza para que lo decoren con acrílicos. Al secarse, enseñar a los niños a tomar un mate.
Para ello se utilizarán mates de calabaza, bombillas, acrílicos, pinceles, platos, vasos, agua caliente, yerba y azúcar.
       -Escuchar la canción “A chocar los mates”




A chocar, chocar los mates
que vamos a brindar. (Bis)

Brindemos porque sean
los días por venir
como helados gigantes
de crema chantillí.
Brindemos porque sepan
los chicos descubrir
el pan que es pan de harina
y el pan que no es así.
Brindemos finalmente
de todo corazón
por las cosas sencillas
chiquititas como vos.
Por una cucharita,
por un rayo de sol,
por los primeros pasos
chiquititos como vos.

       -Mediante la canción “A chocar los mates”, trabajamos las tradiciones y costumbres, géneros y estilos: música folclórica, reconocimiento de instrumentos musicales.
      -Improvisar instrumentos en la sala.
      -Invitar a la escuela un espectáculo de folclore en donde los bailarines presentarán un espectáculo de danzas autóctonas de nuestro país. Esto servirá de disparador para indagar acerca de los diferentes bailes que se practican en diferentes regiones de nuestro país y la vestimenta que caracteriza a cada uno.
      -Indagar los saberes que cada niño y familiar tienen al respecto de estos bailes.
      -Invitar a algún familiar o miembro de la escuela a participar en actividades en las cuales puedan mostrar y enseñar su música, sus canciones y sus danzas.
        -Se observarán vídeos y se hará escuchar diferentes temas haciéndoles notar a los niños que para bailar es importante saber escuchar la música.



      -Escuchar la chacarera de los gatos
                  

     -Al ritmo de la chacarera los alumnos explorarán las posibilidades de movimiento de su cuerpo.
    -Pediremos a las nenas que traigan polleras de paisanas y a los varones ponchos. Podrán confeccionarlos con papel crepé. Al ritmo de la música experimentarán los movimientos con los diferentes elementos.
   -Uno de los objetivos es que exploren desplazamientos dinámicos, rápidos, ágiles que les permita acompañar la música de la chacarera.
Es importante que estas propuestas generen en los chicos un clima de alegría y entusiasmo.
  -Una vez que el grupo logró explorar en el clima propio de la danza, proponer que intenten acercarse y alejarse en parejas sin contacto físico, inventando diseños espaciales. Por ejemplo: en línea recta acercarse y volver al lugar de inicio, cambiar los lugares con el compañero...
Manteniendo la pareja, jugar con giros y miradas en diálogo con el compañero.
 -La docente los guiará incorporando pasos de la coreografía de la chacarera.
- Explicar a los niños que una leyenda es un relato de un suceso al que la creencia popular le da un toque de veracidad pero que, en realidad es la transmisión casi siempre oral de un hecho fantástico, que llega a transformarse en una historia que deja una enseñanza o intenta explicar el origen de las cosas.
-Proyectar un video sobre una leyenda,” La leyenda de la yerba mate”







- Luego de ver el video, conversar con ellos sobre el tema tratado. Para lograr una mayor comprensión, explicar el significado de las palabras que no comprendan, describir juntos el paisaje y los personajes que intervienen en la leyenda.
- En el texto se sugieren sonidos ¡vamos a descubrirlos!   (pájaros, río, rugido del yaguareté, su caminar sigiloso entre las plantas, los pasos de las personas sobre la tierra, el sonido de las ramas de los árboles, el crepitar del fuego).
- También se vale imaginar sonidos fantásticos ¿cómo se escucharán la luna y la nube cuando bajan del cielo?
-Leer otra versión de la leyenda de la yerba mate con soporte gráfico.




 Un día YACÍ la luna, quiso conocer de cerca la tierra. Le pidió a su amiga ARAÍ, la nube rosada del atardecer que la acompañara y juntas convertidas en dos hermosas muchachas bajaron y comenzaron su paseo por la selva.
Por primera vez podían caminar por la hierba fresca, escuchar el canto de los pájaros, sentir el perfume de las flores y verse reflejadas en las aguas cristalinas del río. ¡Todo era maravilloso!


De pronto de entre la espesura de los árboles apareció un YAGUARETÉ dispuesto a atacarlas.
YACÍ Y ARAÍ quedaron inmóviles frente al feroz animal.
En ese mismo momento, un viejo cazador GUARANÍ se paró entre las muchachas y el YAGUARETÉ y apuntó con su arco y su flecha al animal.
El YAGUARETÉ al ver al anciano, escapó velozmente ocultándose nuevamente entre los árboles.
El viejo cazador invitó a YACÍ Y ARAÍ   a su pobre choza. Al llegar fueron recibidos por su mujer y su hermosa hija.
La familia ofreció a las dos muchachas lo único que les quedaba para comer: unos panes de maíz y luego las invitaron a descansar.  
A la mañana siguiente YACÍ Y ARAÍ se despidieron agradecidas y se marcharon. Cuando se habían alejado lo suficiente, volvieron a transformarse en luna y en nube rosada del atardecer y subieron al cielo.    
Desde ahí YACÍ    siguió mirando al cazador, a su esposa y a su hija que con tanto cariño les habían dado de comer lo único que tenían en su humilde casa.

Luego de varios días YACÍ llamó a ARAÍ y le dijo:
Tenemos que premiar a esa familia que nos ofreció su casa y su comida.
Lo mismo he pensado yo, respondió ARAÍ.
La luna y la nube rosada, buscaron juntas un regalo, debía ser algo muy original… por fin tuvieron una gran idea.
Una noche volvieron a la selva y mientras la familia dormía plantaron en la puerta de la choza unas semillas celestes, luego subieron nuevamente al cielo. Desde ahí YACÍ 
iluminó fuertemente el lugar y ARAÍ dejó caer una suave  lluvia.

A la mañana siguiente frente a la choza, habían crecido unos pequeños árboles, sus hojas eran de color verde oscuro y tenían flores blancas. Cuando el anciano despertó y salió, quedó maravillado al ver esas plantas desconocidas y llamó a su mujer y as u hija. Los tres miraban asombrados cuando de pronto el cielo se oscureció y apareció ante ellos una luz blanca, brillante que fue tomando forma de muchacha… era YACÍ que dulcemente les dijo: - no tengan miedo, yo soy YACÍ la luna y vengo a premiarlos por su bondad. Esta nueva planta es la yerba mate y desde ahora será para todos los hombres de esta región, símbolo de amistad y alimento para beber.
 Luego YACÍ le enseñó al anciano cómo debían tostar y moler las hojas del árbol para preparar la bebida y sonriendo volvió al cielo.

El cazador siguió las instrucciones, tostó las hojas y las molió, las colocó dentro de una calabaza, vertió agua caliente y con una pequeña y fina caña bebió.
Después pasó el recipiente a su mujer, para que probara… y a  su hija… una y otra vez la calabaza pasó de mano en mano…. Había nacido el mate.




¿En qué se diferencia de la anterior?
-Proponer a los niños representar la leyenda con dibujos.

-Realizar una exposición de mates en el Jardín. Para ello se solicitará con tiempo a las familias si pueden prestar algún mate con alguna referencia sobre su origen: si es heredado, si fue traído de algún viaje familiar, a qué zona pertenece.
-Proponer festejar el día de la tradición con un patio criollo, donde los niños se vestirán de gauchos y paisanas.
Allí se degustarán comidas típicas como así también mate.
Se invitará a la familia a compartir el momento.






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